NIVELES DE PLOMO EN SANGRE Y SU RELACIÓN CON LA DEFICIENCIA DE HIERRO

La Fundación Pedro Luis Rivero fue creada en 1984, al año siguiente del fallecimiento del Sr. Pedro Luis Rivero, fundador de Laboratorios Rivero, por un grupo de familiares y amigos que quisieron continuar su compromiso con la comunidad médica argentina de promover avances científicos y tecnológicos aplicados a pacientes críticos.

Presidida su Comisión Directiva en la actualidad por la Sra. Elsa Bernardi de Rivero, viuda del fundador de la empresa Rivero, y con personería jurídica C-9685-355031, es una entidad sin fines de lucro que focaliza su actividad a impulsar la investigación y la docencia, editando libros, patronizando cursos y otorgando premios a trabajos destacados acerca de temas relacionados con la medicina y cirugía.


El presente trabajo obtuvo el “premio a la mejor producción científica presentada al “Concurso de trabajos a premios en presentación oral” otorgado por la Fundación Pedro Luis Rivero, durante las V Jornadas de Actualización en Clínica Pediátrica y Neonatología del Hospital de Niños “Sor Maria Ludovica” de La Plata y el Instituto de Desarrollo e Investigaciones Pediátricas (IDIP) del mismo Hospital, realizadas en La Plata los días 31 de Mayo, 1 y 2 de Junio de 2007.

NIVELES DE PLOMO EN SANGRE Y SU RELACIÓN CON LA DEFICIENCIA DE HIERRO

AUTORES: Liliana Disalvo* , Ana Varea*, Claudia Aab**, Silvia Pereyras*, Jorgelina Pattín*, María Apesteguía***, Juan Carlos Ianicelli**** ,Ana Girardelli****

LUGAR DE TRABAJO: Instituto de Desarrollo e Investigaciones Pediátricas. Hospital De Niños De La Plata “Sor María Ludovica”. Calle 63 Nº 1069. la Plata. E-mail: idip01@gmail.com

Liliana Disalvo. Calle 63 Nº 1069. La Plata. Te: 453-5901 int. 1767. E-mail: disra@netverk.com.ar
*Bioquímico, ** Licenciada en Trabajo Social, *** Licenciada en Matemática, ****Médico

El presente trabajo de investigación fue realizado con el apoyo de una Beca Ramón Carrillo-Arturo Oñativia a nivel de Programas Sanitarios con Apoyo Institucional( Ministerio de Salud de la Nación ), y del Instituto de Desarrollo e Investigaciones Pediátricas(IDIP)

RESUMEN.
Introducción: La deficiencia de hierro y la intoxicación por plomo afectan el crecimiento y el desarrollo neurológico de los niños. Numerosas publicaciones demuestran que ambas situaciones pueden asociarse. Además, ambos problemas son comunes en niños menores de 5 años, de bajos recursos y sometidos a contaminación ambiental. En Argentina la información disponible es escasa.
Objetivo: Establecer los niveles de plomo en sangre en niños y determinar si en nuestro medio existe asociación con la deficiencia de hierro y con factores de exposición al plomo.
Materiales y métodos: Se estudiaron 94 niños de 6 meses a 5 años que concurrieron a los consultorios externos del Hospital de Niños. Se determinaron plomo, ferritina y hemoglobina. Se realizó una encuesta socio-ambiental para evaluar factores de riesgo de exposición.
Resultados: La concentración media de plomo en sangre fue de 5,4 µg /dl, con una prevalencia de niveles tóxicos de 10,9%. Se encontró asociación positiva entre deficiencia de hierro y niveles tóxicos de plomo (OR: 5,7). La actividad domiciliaria relacionada con plomo, la presencia de 5 o más factores de riesgo de exposición, el hecho de que el niño se enferme frecuentemente y tener un ingreso menor a 380$ se relacionó significativamente con niveles de plomo más altos.
Conclusión: La deficiencia de hierro se asoció a niveles tóxicos de plomo. El 10.9% de los niños estudiados presentaron niveles considerados tóxicos. Dentro de los factores de exposición las actividades relacionadas con el manipuleo domiciliario del metal representaron el riesgo más importante de intoxicación por plomo.

PALABRAS CLAVE.
Intoxicación por plomo, deficiencia de hierro, exposición ambiental, niños

1. INTRODUCCIÓN.
El plomo es un metal sumamente tóxico que no tiene una función conocida en el organismo humano, por lo que la presencia de cualquier cantidad refleja contaminación ambiental.
Las fuentes de contaminación son múltiples: fábricas que funden plomo y metales en general, pinturas, cerámicas vidriadas, uso de tuberías de plomo para provisión de agua, cercanías a vías de ferrocarril, juguetes y pinturas para juego de niños, colgantes y plomadas, etc., que traen como resultado la contaminación de aire, suelo y agua.
Para los niños, las fuentes primarias de exposición al plomo están en el hogar. El polvo casero llega a contaminarse con pinturas con base de plomo y con tierra. La remodelación de las casas, con el lijado y la quemadura de la pintura de plomo, ocasionan contaminación interna significativa y es de las principales causas de intoxicación en niños. (1,2)
Estudios realizados en la población infantil han demostrado que los daños pueden ocurrir con la presencia de pequeñas cantidades en sangre debido a ciertas condiciones especiales: menor masa corporal, sistema nervioso en desarrollo, mayor tasa de absorción y menor tasa de eliminación, proximidad al suelo y tendencia a llevar objetos y tierra a la boca (3).
Es numerosa la bibliografía disponible acerca de la toxicidad de la exposición crónica al plomo en dosis bajas en niños. Las consecuencias más frecuentes son el daño en los glóbulos rojos y sus precursores, causando anemia (4,5), lesión renal y en sistema nervioso central y periférico y retraso pondoestatural durante los primeros años de vida (6,7). También se ha encontrado una asociación entre el nivel de plomo en sangre, el coeficiente intelectual y otros indicadores del desarrollo neuropsicológico de los niños expuestos. (8) Los estudios de seguimiento muestran una relación inversa entre los niveles de plomo en sangre y el desarrollo mental y motor temprano, encontrándose un efecto máximo en el CI en la edad preescolar. (9-12).
Todos estos antecedentes han llevado a modificar el valor aceptable de plombemia en niños. En 1985 el Centro de Control de Enfermedades de estados Unidos (CDC) recomendaba como límite máximo de plomo en sangre 25 µg/dl; sin embargo desde 1991, niveles de 10 µg/dl ya son considerados riesgosos para la salud. (13) La Organización Mundial de la Salud también modificó su recomendación al mismo valor. (14)
En países desarrollados, la determinación de plombemia forma parte del procedimiento rutinario de screening de grupos seleccionados de la población infantil a partir de los 9 meses. (15)
En Argentina los estudios publicados que reportan prevalencia de niveles de plomo en niños, son escasos y la mayoría realizados en poblaciones de riesgo de alta exposición al metal. (16-17)
La deficiencia de hierro y la intoxicación por plomo son problemas comunes en poblaciones infantiles de diferentes partes del mundo, y comparten algunos factores de riesgo: niños menores de 5 años, con bajos recursos y expuestos a contaminación ambiental. (18)
Numerosos estudios han demostrado una asociación entre la deficiencia de hierro y niveles de plomo en sangre elevados (19-21), mientras que en otros estudios la asociación es menos consistente. (22-24) También estudios con animales de experimentación demostraron que los que presentan deficiencia de hierro tienen aumentada la absorción de plomo. (25,26) Aunque la naturaleza de esta relación no está completamente dilucidada, la caracterización de un transportador común hierro-plomo y los estudios epidemiológicos en niños sugieren que la deficiencia de hierro puede incrementar la susceptibilidad a la intoxicación por plomo (27,28).
Existe evidencia de que la exposición al plomo es una amenaza seria para la salud de los niños. La existencia de programas de investigación para la detección de la prevalencia de niveles tóxicos de plomo, la identificación de las fuentes de exposición y su probable asociación con la deficiencia de hierro, contribuirían a evaluar y prevenir el envenenamiento por plomo en la infancia.

2. OBJETIVOS.
Objetivo General:
Estudiar los niveles de plomo en sangre en niños de 6 meses a 5 años y establecer si existe asociación con la deficiencia de hierro.
Objetivos Específicos:

* Establecer la prevalencia de niveles tóxicos (superiores a 10 µg/dl) en la población estudiada.
* Establecer si los niños con deficiencia de hierro tienen plombemias más altas.
* Establecer si la anemia en niños con y sin deficiencia de hierro está relacionada con los niveles de plombemia.
* Establecer la relación entre los niveles de plombemia y la exposición a factores de riesgo conocidos.

3. METODOLOGÍA
TIPO DE DISEÑO: transversal, analítico
POBLACIÓN DE ESTUDIO: niños de 6 meses a 5 años que concurran a los consultorios externos, a controles de salud. (Niño Sano)

* Criterios de inclusión: Niños sanos de ambos sexos de 6 meses a 5 años, que acepten participar del estudio (Consentimiento informado).
* Criterios de exclusión: Enfermedades crónicas diagnosticadas; enfermedades agudas y/o infecciosas en el momento del estudio; que no acepten participar en el estudio.

ESTIMACIÓN DEL TAMAÑO MUESTRAL:
Se determinó el tamaño muestral necesario para estimar la prevalencia de niveles tóxicos de plomo mediante un intervalo de confianza del 95% con una precisión del 6%
n ³ (z/d)2x p x (1-p)= 95
Z= 1.96 para 95% de confianza; p= prevalencia estimada (10%); d= precisión de 6%

VARIABLES A ESTUDIAR:
Componente bioquímico
1-Estado Nutricional de hierro: Indicador: ferritina. (Método: quimioluminiscencia)
Se tomó como deficiencia de hierro valores inferiores a 15 ng/ml. (29)
2- Anemia: Indicador: hemoglobina (Método: automatizado).
Puntos de corte para niños de 6 meses a 5 años: Concentración de Hemoglobina< 11 g/dl. (29)
3-Contaminación con plomo: Indicador: nivel de plomo en sangre (plombemia).
4- Intoxicación por plomo: Indicador: plombemia mayor a 10 µg/dl (0,48umol/L). (30) (Método: Absorción Atómica)

Componente social y ambiental
Se diseñó una encuesta socio-ambiental que permitió evaluar
-indicadores socio familiares: Lugar de residencia, composición grupo familiar conviviente, cobertura social, condición ocupacional de los padres, nivel educacional de los padres, condiciones habitacionales, servicios sanitarios, accesibilidad al agua.
-indicadores de exposición al plomo: Antecedentes de enfermedades previas y frecuencia de enfermedades, hábitos del Niño. ( pica, chuparse el dedo, lavado de manos antes de comer, uso de juguetes antiguos de plomo, abandono del juego por cansancio, juegos fuera del hogar al aire libre: vereda, patio, etc.), actividades domiciliarias familiares relacionada con manipulación de plomo (fundición de cables , desarme de baterías, cirujeo, construcción de plomadas para pesca, plomería, mecánicos), Proximidad a fuentes de exposición: industrias, talleres de autos, fábricas, avenidas de

intenso tránsito vehicular, vías de ferrocarril, basurales, arroyos, tipo de vivienda (cemento , chapa, madera, etc.),y conocimiento de algún problema de contaminación en el lugar donde vive.

DISEÑO Y ELABORACIÓN DE LAS BASES DE DATOS:
Cada indicador obtenido de la encuesta socioambiental fue dicotomizado distinguiendo la categoría de riesgo. Se generó además una nueva variable teniendo en cuenta la presencia de 5 o más factores de riesgo de exposición, se consideraron en la misma 11 factores de riesgo: si el niño se enferma frecuentemente, NBI, si el niño vive en casilla de madera, cercanía a fábricas, industrias, arroyos, avenidas, basurales, vías de tren, talleres de autos y actividad domiciliaria de los padres). Dado que la distribución de ferritina es lognormal se aplicó el logaritmo natural para calcular la media e intervalos de confianza
El análisis descriptivo de la información se realizó mediante el Programa Estadístico SPSS 10 para Windows. Se estudió la distribución de niveles plomo sanguíneo y la prevalencia de niveles tóxicos en la población de niños estudiados.
Se usó el test de Mann-Whitney para comparar los niveles de plomo sanguíneo: entre los niños con y sin deficiencia de hierro, y entre las poblaciones expuestas y no expuestas a los factores de riesgo.Se usó el test de Chi 2 y se calculó el Odds Ratio (OR) con un intervalo de 95% de confianza, para estudiar la asociación: entre la deficiencia de hierro y los niveles tóxicos de plomo, y entre los factores de riesgo y los niveles tóxicos de plomo mediante.

4. RESULTADOS

Descripción sociodemográfica: Participaron del protocolo de estudio 94 niños con edades comprendidas entre 6 meses y 5 años. La edad promedio de los niños estudiados fue 2,9 años y la distribución según el sexo fue: 38 niñas (40,4 %) y 56 niños (59,6 %).
El 95% de los niños estudiados proceden de la ciudad de La Plata y Gran La Plata. El 37% de estos pacientes viven en Los Hornos, el 11% en el barrio de Altos de San Lorenzo, el 10% en el centro de la ciudad de La Plata y en menor proporción se localizan los barrios de: Villa Elvira, Tolosa, Cementerio, Aeropuerto, Olmos, Berisso, Abasto, La Granja, Romero, Gorina, El Mondongo, Monasterio, y otros.El 5% restante del total de la población estudiada tiene su lugar de residencia en Florencio Varela.
El 63 % (n= 59) de las viviendas están construidas de material, el resto son construcciones precarias (tipo casillas) donde se destacan la madera y la chapa como material de construcción y no se utilizan pinturas para su recubrimiento. La antigüedad de estas últimas no supera los 10 años ya que por la precariedad de los materiales utilizados deben renovarse.
El lugar donde están ubicadas las viviendas con respecto a la proximidad a diversos contaminantes ambientales potenciales se detalla en la Tabla I.
El 85,1% de los encuestados pertenecen a familias con necesidades básicas insatisfechas (NBI). La mayoría, 64,5%, están bajo la línea de pobreza y el 7,5% se encuentran bajo la línea de indigencia (de acuerdo al INDEC).
El 87% cuenta con agua corriente como forma de provisión de agua, mientras que el 8% tiene bomba y el 5% con motor. En cuanto al desagüe el 51% tienen pozo negro y el 46% cuenta con cloaca.
El promedio de edad de las madres fue de 26,8 años y el 69,1 de las mismas es ama de casa, del resto la mayoría es empleada doméstica.
El 41,5% de las madres tenía un nivel educativo bajo (alcanzando como máximo a completar la escuela primaria), del resto sólo el 22.3 % terminó la Escuela Secundaria.
Respecto a la educación paterna los porcentajes son muy similares.
La ocupación principal de los padres está representada por el trabajo de oficio. Se destaca la albañilería en primer término, luego choferes de taxi, remises y camiones. También se mencionan los trabajos de carpintería, pintor, mecánico, plomero, electricista, vendedor ambulante, imprenta, yesero, entre otros.
Es importante destacar que el 20,2% de las familias desarrollan dentro del hogar actividades relacionadas con fuentes de exposición al plomo. Algunas de ellas, como la fundición de cables y el desarme de baterías de autos, representan una fuente de ingreso secundario mientras que otros, como la pesca y el armado de plomadasson un hobby familiar.
Entre los hábitos de los niños más relacionados con las fuentes exposición al plomo se encontró que el 85 % se lleva objetos a la boca, el 33% presenta o refiere pica y el 34 % se chupa el dedo (o lo hacía en las primeras etapas del crecimiento).

Descripción de los parámetros bioquímicos:En la tabla II se presentan los valores promedio de plomo y la media geométrica (MG) de ferritina según los distintos grupos etareos y según sexo.
El valor promedio para el plomo fue de 5,4 ±3,4 µg/dl (mediana 4,9 µg/dl). A pesar de que la media está dentro del límite aceptado, la prevalencia de niveles de plomo superiores a 10 µg/dl fue de 10.9%.
Se observaron los máximos valores entre los 2 y 3 años de edad, aunque sin diferencias significativas. Tampoco se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre ambos sexos.
La media geométrica de ferritina (IC 95%) fue 24,81 ng/ml. (21,44; 28,71) El 24,5 % de los niños presentó los depósitos de hierro deplecionados. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre grupos de edad y sexo.
Los valores promedios de las variables hematológicas estudiadas (hematocrito, hemoglobina, índices hematimétricos: HCM, CHCM, VCM y RDW) se encontraron dentro de valores de referencia según la edad. La prevalencia de anemia de la población fue de 28,3 %, de los cuales el 34,6 % fue además deficiente de hierro.
Relación entre el plomo sanguíneo y la deficiencia de hierro:Los niños fueron divididos en base al estado de los depósitos de hierro, (deficientes o no), según el valor sérico de ferritina.
Los niños deficientes de hierro presentaron valores promedios de plomo sanguíneo mayores que los no deficientes (6,9 vs. 4,9 µg/dl, p= 0.068). (Tabla III)
La proporción de niños con valores de plomo sanguíneo mayores de 10 µg/dl fue superior en el grupo de los deficientes de hierro (26,1%) que en los no deficientes (5,8%) lo que indica una asociación positiva entre deficiencia de hierro y niveles tóxicos de plomo (p=0.014, Test de Fisher. El OR que mide dicha asociación fue de 5,7 (IC 95% 1,45-22,64)
Relación entre el plomo sanguíneo y anemia: No se hallaron diferencias estadísticamente significativas entre las medias de plomo en los grupos de anémicos y no anémicos. Cuando se subdividió el grupo de anémicos en deficientes y no deficientes de hierro, la diferencia entre las medias de plomo sanguíneo fue de 2,2 µg/dl (6,9 vs 4,7 µg/dl, p= 0.107). (Tabla IV)
Asociación entre niveles de plomo y factores de riesgo: Se compararon los promedios de plomo en sangre para cada indicador de riesgo de exposición en las categorías antes establecidas.
Los factores de riesgo que se relacionan significativamente a niveles de plomo más altos fueron: la actividad domiciliaria relacionada a la manipulación con plomo, la presencia de 5 o más de los factores de exposición ( de los considerados en la variable), ingreso familiar menor a 380$ (indigencia), y el hecho de que el niño se enferme frecuentemente.(tablaV)
Se encontró una asociación entre la actividad domiciliaria relacionada a la manipulación con plomo y (p=0.026, Test de Fisher). El OR que mide dicha asociación fue de 5,0(IC 95% 1,28 ; 19,60).
Otra variable que mostró asociación fue que el niño viva en una casilla de madera. (p=0,053, Test de Fisher; OR 3,75 IC 95%: 0,98 ; 14,47). (Tabla VI)

5. DISCUSIÓN
Los valores sanguíneos de plomo definidos como tóxicos en la literatura internacional han ido descendiendo progresivamente a medida que las mediciones experimentales, cada vez más sensibles, van detectando efectos tóxicos a concentraciones menores de este metal.
En nuestro estudio el valor promedio hallado para la concentración de plomo en sangre fue de 5.4 µg/dl, este valor se encuentra dentro del límite aceptado como “seguro” según el CDC y la OMS, razón por la cual se justificaría una búsqueda activa sistemática solo en aquellos niños que presenten factores de riesgo de exposición importante al plomo.
Con relación a la edad se encontró un leve aumento de la concentración media de plomo en el grupo de niños de entre 1 y 3 años, si bien esta diferencia no fue estadísticamente significativa. Esta edad coincide con la etapa de mayor exploración oral del entorno.
La prevalencia de niveles tóxicos de plomo fue de 10.9 % (de estos niños la mitad tenía una edad de entre 1 y 3 años), es decir que uno de cada 10 niños entre 6 meses y 5 años se encuentra con niveles tóxicos de plomo y sin manifestaciones clínicas perceptibles al efectuar un examen clínico de rutina, pero con el riesgo de sufrir el impacto del plomo a largo plazo sobre la capacidad cognitiva, la conducta y el desarrollo.
Son numerosos los estudios que encuentran una fuerte asociación entre la deficiencia de hierro y niveles elevados de plomo en sangre en niños. Kwong et al (31) en una revisión de 15 estudios epidemiológicos encuentra que en 7 de ellos se demostró asociación entre la deficiencia de hierro y la toxicidad por plomo. Sin embargo existen otros estudios que no son tan consistentes. (24,32) En el presente estudio se encontró una clara asociación entre la deficiencia de hierro y los valores tóxicos de plomo (OR 5,7) El hecho de que la intoxicación por plomo posea una alta prevalencia entre los niños con deficiencia de hierro posee radical importancia, por la hipotética potenciación de los efectos tóxicos de ambas sobre el sistema nervioso central durante las etapas de desarrollo. (33)
El desarrollo de actividades como recolección de metales, desarme de baterías, fundición y quema de cables y cirujeo surgió en parte, como consecuencia de la crisis social, política y económica vivida en nuestro país hacia fines del año 2001 y comienzos del 2002 que provocó mayor desigualdad social, crecimiento del desempleo, subocupación, precariedad laboral; etc. y permitió a los sectores de menores recursos, encontrar un complemento importante a la economía familiar.
Sin embargo el análisis de nuestros datos en cuanto a los factores de exposición mostró que la variable de mayor riesgo como fuente de contaminación fue la actividad domiciliaria familiar relacionada con el plomo, ya que la misma está fuertemente asociada a la intoxicación con elmetal (OR=5,0). Los niños en cuyos hogares se realizaban estas actividades, presentaron una media de plomo sanguíneo 3 µg/dl superior que los niños en cuyos hogares no las desarrollaban ( 7,9 ± 4,4 vs
4,9 ±2,9 ug/dl respectivamente, p=0.005)
Además de la actividades domésticas relacionadas con el plomo, otras variables como el nivel de ingresos y enfermarse frecuentemente mostraron importancia en cuanto a valores elevados de plomo sanguíneo.
Los niveles significativamente mas altos de plomo en sangre encontrados en los niños indigentes (ingresos inferiores a 380 $) y en el grupo de niños que se enferman frecuentemente podría sugerir que las condiciones de vida mas precarias, con inadecuada alimentación, con malos hábitos de higiene, sin acceso al agua potable, y con falta de acceso a la atención médica podrían predisponerlos a mayor exposición ambiental y contaminación por plomo
Cuando se analizaron los otros factores de riesgo individualmente, la presencia de ninguno por si solo, se acompañó de niveles de plomo significativamente más altos. que los niños que no lo tenían, en cambio la presencia simultánea de 5 o más factores se relacionó con niveles de plomo significativamente más elevados.
La principal fuente de intoxicación reportada en la literatura es la pintura con plomo(1,2) , ya que en la medida que esta se deteriora o se cae, el piso y el polvo de las casas se contaminan, penetrando posteriormente al organismo de los niños cuando éstos se llevan las manos a la boca. Sin embargo en nuestro estudio este hecho no representó un factor de riesgo importante en la población estudiada, ya que gran parte de estas familias habitan en casillas de madera sin pintar y el resto si bien habitan en casas de cemento, muy pocas refirieron pintura descascarada.
En cambio se encontró que la intoxicación por plomo posee una alta prevalencia (20%) entre los niños que habitan en este tipo de casillas, con respecto a los que no (solo el 6,3%) sugiriendo que un nivel socioeconómico más bajo se relaciona con niveles tóxicos de plomo. Numerosos estudios encontraron esta relación anteriormente (34,35)

El pediatra debe conocer los factores ambientales que predisponen a la intoxicación por plomo y debe explorarlos sistemáticamente en la anamnesis al confeccionar la historia clínica. El desarrollo de actividades en el hogar que se relacionan con el manipuleo de plomo por sí solo, o la presencia de 5 o más “factores de riesgo de exposición” deben constituir una indicación de determinar niveles de plomo en sangre

La salud de los niños depende de la calidad del medio ambiente. La protección del medio ambiente donde viven, crecen y se desarrollan permitirá que sean adultos saludables.
Esto requiere la participación y la decisión política de implementar estrategias que aborden la problemática ambiental, controlando las fuentes de contaminación y garantizando una mejor calidad de vida para la población.

6. CONCLUSIONES

* La prevalencia de niveles tóxicos de plomo fue de 10.9 %.
* Se halló asociación entre la deficiencia de hierro y la presencia de niveles tóxicos de plomo en sangre.
* Las actividades domiciliarias relacionadas con el manipuleo de plomo, están fuertemente asociadas a la intoxicación por este metal.
* Los niños con cinco o más de los factores de exposición considerados tienen concentraciones de plomo significativamente mas elevadas.

Agradecimientos: a los Doctores Néstor Pérez y Horacio González quienes han colaborado con su experiencia en la elaboración y corrección del trabajo, y a todo el personal del IDIP por el apoyo y la contención brindada.

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TABLAS

 Tabla I: Cercanía de las  viviendas a posibles fuentes de exposición

Cercanía de:

Nº de niños (%)                       

Avenidas

47 (50)

Talleres de autos

41 (44)

Basurales

39 (41,5)

Arroyos

25 (26)

Fábrica

19  (20)

Vías del tren

12  (13)

Industria

3  (3)

 

 

Tabla II: Distribución de los niveles de plomo y ferritina según  edad y sexo

 

Distribución

n (%)

Pb sangre (µg/dl)

X ± ds

Ferritina (ng/ml)

MG (IC 95%)

Total de niños

94 (100)

5,4 ± 3,4

24,8 (21,44 ;  8,71)

Edad

hasta- 1 año

1-2 años

2-3 años

3-4 años

4-5 años

 5-5,9 años

 

12 (12,8)

22 (23,4)

16 (17,0)

17 (18,1)

16 (17,0)

11 (11,7)

4,6 ± 4,6

   6,0 ± 2,4

   6,0 ± 4,5

   5,4 ± 2,5

   5,7 ± 4,.2

   4,2 ± 1,4

26,8 (14,9 ; 49,4)

20,1 (14,9 ; 27,1)

22,2 (14,9 ; 33,1)

22,2 (14,9 ; 33,1)

33,1 (27,1 ; 44,7)

27,1 (22,2 ; 33,1)

Sexo  f

m

38 (40,4)

56 (59,6)

5,4 ± 3,9

5,5 ± 3,1

22,2 (22,2 ; 33,1)

27,1 (16,4 ; 27,1)

Tabla III: Niveles de plomo sanguíneo y deficiencia de hierro

Deficiencia de hierro

n (%)

Pb sangre (µg/dl)

X ± DS

Si

n=23 (24,5 %)

6,9 ±4,9

No

n=69 (75,5 %)

4,9 ±4,9

p= 0,068

Tabla IV: Niveles de plomo sanguíneo y anemia

Anemia

n (%)

Pb sangre(µg/dl)

X ± ds

Si   n=23 (28,3)

deficientes de Fe n=9(34,6)

no deficientes n=17(65,4)

5,5 ±3,3

6,9 ± 4,7

                                           P= 0,107

4,7 ± 2,2

No   n=66 ( 71,7)

5,4 ±3,5

 

Tabla V: Niveles  de plomo en sangre  y factores de riesgo

Factor de riesgo

Número de niños ( %)

Plomo sanguíneo (µg/dl)

X ± DS

p

Actividad domiciliaria relacionada con plomo

Si

No

15 (16,0)

79 (84,0)

7,9 ± 4,4

4,9 ±2,9

0,005

Presencia de 5 o más indicadores de riesgo ambiental

Si

No

20 (21,3)

74 (78,7)

7,0 ± 3,6

5,0 ± 3,3

0,016

Nivel de ingreso < a 380 $

Si

No

7 (7.9)

82 (92.1)

8,9 ± 4,5

5,1 ± 3,2

0,025

Niño se enferma frecuentemente

Si

No

28 (30,1)

65 (69,9)

6,5 ±3,8

5,0 ± 3,1

0,044

Tabla VI: Asociación entre factores de riesgo y niveles tóxicos de plomo

Factor de riesgo

p

OR

IC (95%)

Actividad domiciliaria relacionada con plomo

0,026

5,0

1,28 ; 19,60

Vivir en casilla de madera

0.,53

3,.75

0,98 ; 14,47

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